Producción de queso con Cloruro Cálcico: mayor eficiencia y mejor control

El Cloruro Cálcico es muy conocido y ampliamente utilizado en muchas variedades de queso. Tiene un papel importante en el proceso de elaboración de queso y contribuye a lograr un producto estable.

Dado que la leche —la materia prima esencial en la fabricación de queso— es un producto natural, su calidad y composición varían en función de factores como la temporada, la ubicación geográfica y el tipo de alimento de los animales. La adición de Cloruro Cálcico contribuye a estabilizar estas variaciones naturales de la calidad de la leche y también a lograr un queso con características similares.

Mediante el uso del Cloruro Cálcico en la fabricación de queso, a pequeña o gran escala, se puede optimi­zar la producción y lograr, entre otros, los siguientes resultados:

  • Mejor control de los procesos de producción
  • Proceso de cuajo más rápido
  • Aumento del rendimiento de producción por la pérdida de una menor cantidad de caseína en el suero
  • Garantía de calidad uniforme en el producto acabado 

CC food® mejora el cuajo mediante la optimización de la aglomeración de la caseína 

El Cloruro Cálcico es un asistente al procesamiento que contiene Ca2+ altamente soluble. Junto con el cuajo, los Ca2+ se unen a las micelas de caseína y aumentan la firmeza de la cuajada. Como consecuencia de ello:

  • El tiempo de cuajo se reduce
  • La cantidad de cuajo se puede optimizar y reducir

Al mejorar la compactación de la cuajada, el Cloruro Cálcico reduce el contenido de humedad del queso. Ello disminuye el riesgo de desarrollo de bacterias y mejora el queso en términos de seguridad para los consumidores, además de garantizar un periodo de validez más largo del producto.

Dosis y directrices 

CC food® suele añadirse a una proporción de 1 a 20 g de CaCl2 por 100 l de leche. Ello se corresponde a de 3 a 60 g de CC food® al 36% o de 1,5 a 26 g de CC food® al 77%.